martes, 11 de noviembre de 2008

Pedro Henrique Ureña

Pedro Henriquez Ureña empezó a escribir a los nueve años ya que su madre, la poeta Salomé Ureña influyo a su hijo para desarrollar inclinación literaria. En “El descontento y la promesa,” Ureña relata una critica hacia la humanidad de aquel entonces. “…la romántica pereza…” (Línea 57) se refiere a la gente floja. Sin embargo en “El afan europeizante” reclama vivir en un país de gente mediocre y sin cultura propia. “La energía nativa” se caracteriza por las comparaciones de los idiomas en si, buscando “…el acento inconfundible…” (Línea 19). Al igual que “El ansia de perfección” en donde Ureña hace hincapié la afinación y definición de sus obras. Las observaciones críticas de Ureña se desenvuelven en el mutuo desconocimiento de los países hispanoamericanos.

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