Desde muy joven, Cortazar tomo interés en la literatura en la cual hizo su carrera de educación con especialidad en literatura. Cortazar empezó a dar clases a los veinte años. Sus cuentos y poemas se caracterizan con lenguaje conciso y sobrio, usando el valor de los mensajes como arma expresiva.
“Todos los fuegos el fuego”
En su obra “La isla a mediodía,” Cortazar ilustra unos de sus tipos de lectura en la cual cautiva y conquista al lector. Se puede decir que simplemente en el titulo de su obra contiene un ejemplar de peligro, pasión y de unión.
En este cuento, no se define el personaje de Marini. En mi opinión, Marini trabaja como aeromozo de una línea de aviones. La emoción de este, se culminaba entre tres y cuatro veces por semana alrededor de al mediodía. “…Desembarcó con las primeras luces…” (Línea 120), era a esa hora en la cual su día pareciera depender de un sueño al nuevo mundo.
En las líneas siguientes, Cortazar describe como el personaje de Marini llevaba un peso encima. “…se abandonó de espaldas, lo aceptó todo en un solo acto de conciliación…” (Línea 139) y “…Se dejó caer de espaldas entre las piedras calientes…” (Línea 167).
Las observaciones gramaticales y sintácticas, son otras formas del lenguaje de Cortazar para realizar y lograr que el lector piense en el improbable.
viernes, 28 de noviembre de 2008
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1 comentario:
En “La isla a mediodía”, Julio Cortazar nos relata la historia de Marini, un aeronauta que anhela huir de la sociedad para refugiarse en una vida mas tranquila rodeado de la naturaleza en la isla. Marini tiene un fuerte deseo de evasión de la vida complicada y rutinaria, “la isla tenia una forma inconfundible, como una tortuga que sacara apenas las patas del agua”, el deseo excesivo de una vida mas tranquila lo hace ver a la isla como una tortuga lenta y llena de paz.
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